viernes, 14 de julio de 2017

Hace tres años, conocíamos a nuestra querida Lera.

     Hace hoy tres años, veíamos por primera vez su rostro: este mismo día, de 2014, conocíamos a Lera y poníamos rostro y nombre a nuestro futuro...el de esa angelical niña que se balanceaba en un vetusto columpio del lejano barrio de Zavodskoy, en Artiom; cercano a la ciudad de Vladivostok. 


     No es fácil expresar los sentimientos de aquellos momentos; pero lo más evidente, es observar el cambio sufrido en ese rostro y ese pequeño cuerpo tan poco acostumbrado entonces a sorpresas y nuevas experiencias. Aquel rostro triste, sin expresión; se vio rápidamente reemplazado por uno alegre y risueño, con ganas de vivir y sentir cual pájaro en libertad... Simplemente viendo su rostro, puede uno darse cuenta de lo realmente maravilloso que es un encuentro de estas características. Y para nosotros, un hecho inolvidable y una jornada profundamente emotiva.


     Un día como hoy, se convierte en un día de agradecimiento: recordamos también con enorme cariño y tremenda nostalgia, tanto a todos aquellos que colaboraron e intervinieron en nuestro encuentro y posterior adopción, como quienes nos acompañaron en el camino...y sobre todo, a quienes nos acompañarán siempre en el corazón y por desgracia, no podremos volver a ver. Gracias...y nuestro más sincero cariño.


jueves, 13 de julio de 2017

Su primer día en el cine.

     Este lunes, fue el elegido para poder vivir una nueva (aunque muy sencilla) experiencia con Lera. En esta ocasión, se trataba de algo tan simple como ir al cine...pero se convertía en una nueva "primera vez" a su lado. Un hecho al parecer muy elemental; pero debido al carácter de Lera y a su ímpetu e impaciencia, era preceptivo esperar el momento. Y como decía, llegó... 

     Normalmente, no tiene suficiente paciencia para permanecer quieta durante el tiempo que dura una película; con lo cual, no termina nunca de verlas...e incluso parece cansarle si vuelve a verla desde el punto donde la dejó de ver la ocasión anterior; así es que fuimos preparando el camino, introduciendo elementos no muy habituales como las palomitas, para ir incentivándola. Era todo un acontecimiento para ella; y estar allí, a punto de descubrir algo nuevo, ya era suficiente motivo para atraer su atención sobremanera. La película elegida era Gru 3...y reconozco que el plan también nos agradaba a nosotros; aunque mucho más, poder observar su reacción, que no defraudó y cumplió nuestras expectativas: disfrutó enormemente y a pesar de un pequeño momento, estuvo entretenida y pendiente de la pantalla. La música, ayudó a mantenerla tan atenta y activa, porque cuando oye una nota, parece activarse en ella un instinto que evita que pueda mantenerse quieta...y por supuesto, debe bailar. 
     Fue una nueva y grata experiencia...y también dio buena cuenta de las palomitas...

miércoles, 5 de julio de 2017

La importancia de la adaptación y vínculo alumno-profesor.

     Inesperadamente, siento tristeza, frustración y desilusión... El motivo? La decisión del centro educativo de Lera de, entre otros, prescindir de la tutora y profesora de nuestra hija. Es algo inesperado; más aún cuando se siente el cariño, empatía y buen hacer con los pequeños. Se supone que debe existir un necesario vínculo entre alumnos y profesor(-a), que beneficie la relación e interacción entre ellos: de ahí, que se decida mantener un ciclo completo de enseñanza con el mismo profesor para el mismo grupo de alumnos. Es evidente que alterar de manera tan brusca esa relación, comenzando cada año con un nuevo profesor, perjudica el avance e incluso la adaptación entre profesor y alumnos (y en el caso de nuestra hija, como en el de cualquier pequeño que ha sido adoptado, se trata de un aspecto aún más importante). Nosotros en particular, aprendimos lo necesario que es establecer un estrecho vínculo con un hijo durante su adaptación tras una adopción...algo que se hace extensible a todos aquellos con quienes debe mantener un contacto continuo, que le sirva para adquirir confianza y seguridad, tanto en los demás como consigo mismo. Es para nosotros por tanto, un paso atrás; así como un trago difícil de digerir, más aún teniendo en cuenta la fabulosa evolución, así como el cariño y seguridad que ha experimentado Lera al lado de su querida profesora. Sin duda, el peor trago les espera a los niños, cuando vayan asumiendo que el próximo curso, nuevamente cambiarán de tutora... 

     Normalmente, no suelo quejarme; porque de cualquier modo, no deja de ser una empresa, que contrata y despide acorde a sus necesidades: pero en este caso, no puedo creer que se trate de una decisión dependiente de su valía y calidad profesional...puesto que estos son más que evidentes. Lo realmente triste, es no tener la ocasión de poder mostrarle nuestro cariño y apoyo...poder agradecerle su dedicación para hacer posible entre todos, que Lera experimentase tan increíble cambio. Echaremos de menos su sonrisa de cada mañana al recibir a Lera; y su cariño al despedirse cada tarde...esa complicidad para poder comentarnos día a día, cuál había sido su actitud y comportamiento; y como cada día, iba comprendiendo más la importancia de cada gesto y cada paso dado por nuestra peque. Este curso, había sido un gran comienzo, por la total empatía de ambas y la evolución experimentada en todos los aspectos, tanto educativos como conductuales; pero por desgracia, deberemos repetir y explicar nuevamente cada detalle para evitar crear más confusión a Lera.


     Ahora, a final de curso, se observan los resultados de un año de dedicación y superación... en lo cual, ha influido positivamente y de forma evidente, su profesora: Cómo la ha incentivado... cómo comprendió lo necesario que era el proceso de adaptación de Lera a ella misma; pero cómo también, tras su aceptación, le sirvió de estímulo y motivación...cómo fue capaz de reconducir con paciencia su actitud, aún con alguna que otra laguna que fue superando y mejorando con esfuerzo. Esperamos no hacerle pasar a Lera por otro periodo de adaptación, aunque parece inevitable, ya que todos sus compañeros deberán hacerlo. 

     "Vanessa, (que así se llama esta profesora) seguro que te agrada saber que Lera, ya lleva más tiempo con nosotros del que estuvo esperando a su familia...seguro que te llenaría de orgullo saber que el cariño que siente por ti, es una de las cosas que más han marcado su carisma y que ocupas un lugar importante en su corazón. Recuerdo aquel primer día de curso, cuando confesabas tus sentimientos tras haber leído las historias de los pequeños; aquellas que plasmamos en el libro viajero el curso anterior, y en el cuál, contábamos lo importante que serían sus compañeros y profesores para ella en su adaptación y su futuro...y la paciencia que pedíamos por si pudiera ser en algún momento demasiado impulsiva, debido a su ímpetu y pasión por descubrir el mundo al que se acababa de asomar...ese que aún la apasiona, sin permitirle dar un momento por perdido. Recuerdo aquella emoción que quisiste compartir; y lo pendiente que estaba tras pedirle que nos comunicará cualquier detalle, aunque pareciera mínimo, para poder tener bajo control cada aspecto de su adaptación. Quiero que sepas, que le has enseñado a asentar las bases para su aprendizaje y conocimiento; motivándola incluso en su comportamiento...haciéndola responsable y permitiendo que su autoestima aumente. Qué lástima Vanessa, que tan pronto deban separarte de "tus niños" (los otros, además del tuyo propio que sin duda, tendrá fortuna de tenerte como mamá); porque todos ellos, te echarán de menos, porque de hecho ya lo hacen... No parece justa tu marcha, tras un curso en que día tras día, se escuchaban alhagos y buenas palabras tanto de tus pequeños, como de sus familias... Seguirás en sus vidas, sin dudarlo; y te lo demostrarán cada vez que coincidáis cualquiera que sea el lugar. Descansa y recapacita, porque viendo el lado positivo (y dejando a un lado por un momento, la inexplicable situación...) , comprobarás lo hermoso que es sentir el cariño y respeto de todos; sabiendo que no habrá, como en muchos otros casos, quienes a tus espaldas puedan decir lo contrario... Continúa con la cabeza bien alta, porque puedes presumir de ello. Tu labor y tu esfuerzo, darán sus frutos y permanecerá de manera positiva en la memoria de todos: quizás en su momento, otros sean reemplazados sin ser recordados o sin haber aportado algo positivo a los demás...y eso sí debería generarles tristeza. 

     Buen viaje y que el futuro te depare todos los éxitos y alegría que mereces... Gracias por todo, Vanessa..."


     Han pasado pocos días desde que escribí estas palabras y ayer, Lera se encontró con Vanessa...y como sabíamos qué ocurriría, lo primero que hizo, fue asegurarle que "la echaría mucho de menos": de manera tan real y tan sincera como únicamente un niño podría transmitir. Y esta, no será sino la primera ocasión que tenga que escucharlo...