sábado, 22 de abril de 2017

Una noche inolvidable...tras una jornada de nervios y locura.

     La pasada noche, fue una explosión de sensaciones y sentimientos... en la que debíamos casi pellizcarnos para creer que fuera real. Ver llegar por fin a casa a esta familia...a esta Bendición convertida en niña: una experiencia difícil de reflejar en palabras, pero que nos hace afortunados de haber podido compartir con tanta gente querida. Significaba un punto y seguido en la vida, no sólo para ellos, sino para una serie de familias con quienes nos une una relación especial; y fomentada y surgida en unos momentos críticos de las adopciones en Rusia...pero que todos hemos podido culminar de una manera u otra y en un determinado instante. 
     Todo comenzó al mediodía de ayer mismo, cuando esta familia a quien esperábamos ansiosos el martes próximo, nos comunicaba que su viaje se adelantaba a esa misma noche: fantástica noticia...pero que alteraba todos los planes previstos para preparar su llegada a casa junto a su hija. Aún así, durante este largo periodo compartido de la adopción, aprendimos muchas otras cosas: y una de las más importantes sin duda, es que las prioridades hacen posible cualquier imposible. Y así fue: casi por arte de magia, aparecimos todos (los que materialmente podíamos hacerlo)...la familia; y los amigos que mejor podían comprender lo que este instante significa y significará durante el resto de la vida. Aparecieron pancartas, mensajes, globos...y sobre todo, mucho, mucho Amor. Allí había otras familias, junto a otros pequeños...casi todos ellos, llegados también de lejanas tierras rusas. Y de lo que no queda ninguna duda, era de que esta, como en otras ocasiones especiales, era una noche inolvidable que cada día que pase, se intensificará en cuanto a su valor y sentido. Bienvenidos a casa, familia querida...💝😍💐


miércoles, 19 de abril de 2017

Momentos inolvidables y entrañables...

     Cuan esperado era este momento, pero ya llegó... Ver a esta familia, junto a su hija; aunque ahora, fuera ya real y para siempre...el momento de partir y dejar atrás el lugar donde discurrieron sus primeros pasos y sus primeras enseñanzas y descubrimientos.
     Ese instante, reflejado y compartido a través de imágenes, lo recibía mientras me ejercitaba en el gimnasio...pero aún siendo un momento esperado y con perfecto conocimiento de que se produciría en esos instantes, no podía esperar la reacción que despertó en mí, poder observar a esta familia tan querida, comenzar esa nueva vida juntos: las lágrimas de alegría, se fundían con el sudor y disimulaban a ojos de otros, lo que era un momento feliz, pero que podría parecer inusual para quienes no reciben estas maravillosas y entrañables noticias. La reacción es siempre impredecible; y no por haberlo experimentado en tu propia piel, deja de ser siempre especial...y más cuando todo lo que rodea este camino, se ha compartido durante tanto tiempo y con tanta cercanía... Y todo ello, unido al lugar, tan conocido y reconocible a cada paso que daban: Vladivostok y cada uno de sus enclaves, que nos trasladan a la mayor y más fabulosa experiencia vivida.

     Fascinante es, ver las imágenes de momentos tan especiales, los de esos primeros instantes de una nueva vida para todos ellos...unidos en familia; su llegada al hotel, la primera cena, primera noche juntos...pero también ese amanecer que siempre pareció un sueño y ahora se ha hecho realidad: ver despertar a su hija junto a ellos... Y fue además en un entorno perfectamente reconocible por nosotros...incluso la habitación, las cortinas, las sábanas...la trona del restaurante y la misma cuna donde reposaba y descansaba su hija... 
     Pero además, por mi cumpleaños, recibía hoy sus primeros besos a través de vídeo; y aún estando en la lejanía, comienzo a sentirlos cerca. Gracias por haceros familia... ya deseamos tenerla aquí celebrando en familia ese primer cumpleaños en su hogar.

sábado, 15 de abril de 2017

Una Semana Santa distinta...

     Además de seguir deleitándonos con noticias diarias desde Vladivostok; y sintiendo tan cerca a este angelito que está a punto de llegar a España junto a sus papas...:

     Esta semana, fue distinta a otras. A pesar de trabajar en Semana Santa, tratamos de aprovechar bien el tiempo y comenzamos viajando a El Barraco, donde nos agrada mucho estar (y qué de ir de Lera, que siente algo especial y muy grato para ella...semejante a la Paz o la tranquilidad...); y donde deseábamos visitar al abuelito en el cementerio. Prepararon unas flores para tener algo que ofrecerle y Lera lo colocó con sumo cariño, al tiempo que le dedicaba una tierna canción de nuestra infancia, sentada sobre el mármol. Fue un momento cargado de ternura y emoción, como siempre; pero en el que se exteriorizan sentimientos que van despertando en nuestra hija, distintos razonamientos y pensamientos. 


     Tampoco ha faltado tiempo para jugar con Lera y sentir a pesar de todo, lo mucho que necesita estar acompañada de niños... Pero no ha estado exento de nuevos sustos: cual Deja Vu, mientras Lera jugaba con su primo en el jardín de casa, (haciendo el bruto como es costumbre y no pueden evitar) cayó de bruces, rompiendo nuevamente las gafas en su ceja, lo cual le causó una nueva brecha que hubo de ser suturada nuevamente. No por habitual dejó de ser menos preocupante o dolorosa (sobre todo para nosotros), aunque evidentemente el corte producido nada tenía que ver con el último de hace escasamente un mes; pero que en ningún caso agrada... Como tampoco lo hicieron en este caso, las palabras o insinuaciones hechas por el doctor encargado de realizar la tarea: de hecho, mejor no haber estado yo presente en este caso, porque podría haber estado largo tiempo explicando lo mucho que nos duele que nuestra hija sufra algún daño y el cuidado continuo que ofrecemos para que estos daños (que parecen inevitables) no se produzcan. La excitación experimentada por nuestra hija; y su incesante actividad hacen imprevisible una caída o un tropezón...pero también el hecho de portar sus gafitas, le han generado ya algún accidente de mala fortuna. 

     Pasaremos página sobre este último incidente, aunque su rostro es un poema entre el apósito reductor de cicatrices que cubre su ceja derecha; y el nuevo que cubre parte de la izquierda... 


viernes, 7 de abril de 2017

Una noticia profundamente deseada: Enhorabuena, familia!!!

     Hay contadas ocasiones en la vida en que uno puede despertar (si ha sido capaz de conciliar el sueño...) con una alegría tan grande... Y como en otras ocasiones, somos muy afortunados de poder compartir y sentir tan profundamente la Felicidad de una familia tras conseguir unirse a un hij@, a través de la adopción. Han sido muchas, afortunadamente, las veces que amanecía, con lágrimas de alegría en nuestros ojos, tras recibir semejante noticia proveniente de lejanas tierras rusas...y multitud de ellas, directamente desde aquel lugar tan alejado y amado, de nombre Vladivostok. En este caso, ese era nuevamente el destino de unos amigos muy especiales; unas maravillosas personas que también gracias a la adopción, entraron en nuestras vidas, para quedarse en nuestra familia...y como en este caso también, para seguirla ampliando. También debo destacar, que era la última de las siete familias con quienes tan estrechamente compartimos los peores momentos de los procesos (y por lo cuál nos unimos tanto), en conseguir el objetivo de la adopción: el de la unión entre una familia y en este caso, su hija. 

     Mucho se hizo rogar este instante...y mucho hubo que contener lágrimas y emociones; incluyendo las positivas cuando parecía llegar el final feliz...porque ya sabemos (y también ellos experimentaron en su propia piel) que por muy cerca que se esté de él, nunca se debe dar nada por hecho, hasta que un juez determina si nuestro ofrecimiento es o no aceptado... Pero hoy, llegó al fin ese momento en que uno puede dar rienda suelta a todos los sentimientos y permitir que las emociones fluyan; como en nuestro caso y el de muchos otros, en forma ésta vez sí, de lágrimas de alegría...

     La suya, ha sido una aventura dilatada en el tiempo; en que otros rostros aparecieron y les enseñaron a ser padres, antes incluso de presentarse en aquel lugar y ante esa hermosa y simpática pequeña que es desde hoy ya, su hija. Comenzará pronto ya pues, su vida en familia...y podrán ejercer de padres (tarea ardua y complicada; pero para la que ya se han ido preparando), aunque ya en la distancia, lo fueron durante muchos e interminables meses, en los que ya procuraban su bienestar. 

     Es este, un trayecto en la adopción, muy especial también para nosotros, por diversos motivos que nos unieron sobremanera y nos permiten sentir esta próxima llegada, de forma tan intensa y profunda.

     Las circunstancias, y como muchas otras veces, la casualidad (??) permitieron que esta pequeña sea también tan querida por nosotros y tan deseada su llegada a casa... En sus ojos, sus actos y su simpatía, vemos reflejada nítidamente a Lera; y podemos compararlas con dos gotas de agua, que esperamos puedan compartir juntas ese futuro con el que desde hoy mismo soñamos... Lera, ya espera a su amiga del alma: y tanto nosotros como nuestros amigos y recién "estrenados" papás, ya soñamos con verlas crecer juntas, ofreciéndoles todas las oportunidades para que puedan aprender rodeadas del amor, cuidados y compañía; que un mal inicio, no determina un futuro y que cada día, debemos esperar algo positivo y algo por lo que luchar... A nuestras hijas, les mostraremos el camino en la vida, para que ellas mismas sean capaces de decidir; pero ante todo, aprenderán de su propio ejemplo, a luchar por hacer realidad los sueños.


     Permitidme que comparta, porque quedará siempre marcado en nuestra memoria y la de quienes os quieren, algún detalle que nos permite aceptar de forma clara, que el Destino también determina cómo, donde y con quién deben unirse las familias con sus hijos... la importancia del tan famoso Hilo Rojo que une a las personas. Se aprende a aceptar el pasado, cuando se comprueba que todo tenía un por qué; y en este caso como en muchos más, el Motivo era que quien os esperaba, aún no estaba preparada en aquellos momentos. 

     Recuerdo hace unos años, un momento terriblemente duro y triste, en que debíais tomar una decisión, que marcaría para siempre vuestro futuro y el de vuestra familia (de la cual, nos sentimos parte)... Se trataba de una decisión muy complicada, puesto que de un modo u otro, os haría sentir que la decisión no era la correcta: aceptar o no una asignación que en ningún caso os recomendaban y que vosotros mismos veíais lejos de vuestro ofrecimiento y por qué no, posibilidades. Recuerdo aquella conversación y un consejo que surgió con todo el amor del corazón, y terminó siendo una especie de premonición: "él mismo os dará la respuesta...cuando estéis con él, sabréis y sentiréis lo que debéis hacer; no sólo por vosotros sino también por él, y él os hará tomar la decisión correcta"

Y bien sabemos lo que ocurrió; y a pesar de vuestro Valor y de pensar hacer caso omiso de las recomendaciones, él os dio la respuesta y tomasteis una decisión dura, pero muy acertada. 

     Vuestra Determinación y vuestro corazón, os permitieron continuar adelante, esperando ese momento que tanto se ha dilatado hasta el día de hoy... Y por ello, llenasteis vuestras maletas de amor y viajasteis dispuestos a compartirlo con alguien que nos enamoró a todos; y por quién también sufrimos la pérdida a vuestro lado: justo tres días después de aterrizar con Lera en España. Aquello, parecía un castigo cruel para vosotros, que ofrecíais incondicionalmente vuestro amor, lo más hermoso de vuestras vidas. Pero quienes ya habíamos atravesado esa terrible situación, no albergábamos ninguna duda de que el único camino era seguir adelante, a pesar de todo... y por ello, aún con tantas dudas y tanto dolor, debíais continuar vuestro trayecto. 

     Seguíamos compartiendo lágrimas amargas, con la dificultad añadida de tratar de convenceros y animaros desde la "comodidad" de tener a nuestra hija ya en casa...y os puedo confesar, que eso dolía mucho, pero únicamente podíamos soñar con este día: porque lo sentíamos como propio y sabíamos que vuestr@ hij@, sería en parte, también nuestra; como Lera lo ha sido siempre para vosotros...y como demostrasteis que también Denis, lo era. 

     El tiempo, va cerrando las heridas;

pero quizás, fue ver cómo los sueños se cumplen (compartiendo la felicidad de las demás familias y siendo partícipes de ella); y ver en primera persona como crecían y se adaptaban nuestros pequeños, lo que poco a poco os convencía de que todo merecería la pena y que vuestro momento llegaría... y como hoy habéis podido comprobar, así es. Sabíamos que era cuestión de tiempo (y muy duro hacéroslo creer, porque también sufríamos por su paso); pero también éste va pesando como una losa, haciéndoos creer que cada día, era uno más perdido en la vida de vuestra hija: pero a su vez, se iba aproximando el momento idóneo en que todo estuviera preparado para su llegada.

     Hoy es también ocasión de daros las gracias a vosotros, por permitirnos soñar con que este día llegaría; pero también por ofrecer y regalar tanto amor sincero (y lo hago también en nombre de todos esos grandes amigos con quienes tanto hemos compartido) a nuestros hijos. Sin duda, sabéis del enorme sentimiento y lo mucho que ya nos une a vuestra pequeña; por lo que únicamente esperamos la ocasión de poder demostrárselo también a ella tras su llegada a casa. Lera ya tiene un mensaje claro y conciso, que nos causa profunda emoción: "подруги навсегда"... y que esperamos se pueda hacer realidad.


     Queda un largo y complicado camino ahora; el de la post adopción y adaptación, pero repleto de recompensas que os permitirán aprender y servir de incentivo para superar cualquier obstáculo... ya la tenéis a vuestro lado para siempre!! 

    Enhorabuena, amigos: sois muy afortunados, a pesar del largo y enredado camino hacia vuestra hija; pero también lo es ella por poder compartir el amor y los valores de unos padres tan maravillosos como vosotros... 

     Feliz estancia: disfrutadlo y...nos vemos a vuestra llegada!!! 


 

sábado, 1 de abril de 2017

El corazón vuelve a latir con fuerza...

     Hoy, era un día muy esperado...desde hace mucho tiempo. Hoy, comienza un nuevo viaje de Reencuentro y Unión, que compartiremos y viviremos como propio. Muchos momentos compartidos...muchas lágrimas y miedos; así como alegrías y sonrisas: ya sabemos lo que conlleva y rodea la adopción...un proceso sumamente duro, pero maravillosamente recompensado para quienes tienen la Fortaleza y la Perseverancia suficiente como para poder hacer realidad el sueño y el deseo que persigue: y todo ello, superando continuas pruebas y trabas. Pero lo más importante, son los niños...esos pequeños ángeles que Motivan e Impulsan nuestros pasos. Este es, una vez más, un momento muy emotivo; y más aún, tratándose de una familia tan unida y cercana a nosotros... junto a quienes hemos vivido situaciones y sensaciones muy difíciles de aceptar o expresar; pero que viajan con el Convencimiento pleno de que esta vez, no se trata ya de un sueño, sino que al despertar, seguía siendo una realidad. Eso mismo nos parece a nosotros...un momento muy soñado, tras haberlo rogado y pedido tantas veces, al tiempo que sufríamos también "su" espera.


     Y algo que hace también muy especial estos momentos y esta aventura, es el amor que ya tenemos a quien los espera...y que no dudamos, nos permitirá seguir compartiendo ese futuro que ya los aguarda con los brazos abiertos. Ahora, quedan momentos muy entrañables e íntimos (pero aunque íntimos, también compartidos con quienes los queremos) por delante; que no debería ser sino el comienzo de una vida unidos en familia para siempre. Si Dios quiere, dejaran atrás la relativa "comodidad" de un matrimonio sin hijos, para vivir esa maravillosa locura en que se convierte el hogar cuando ellos ya están presentes...

     Queda alguna noche en vela para quienes aquí esperaremos noticias; pero merecerá la pena volver a hacerlo saboreando los sentimientos más hermosos jamás imaginados...los que resultan tras unir una nueva familia por medio de la adopcion. Pendientes estaremos pues, de poder mostrar lo que nuestros corazones nos dicten, tras jornadas repletas de recuerdos, que nos trasladan junto a ellos desde hoy, a nuestro amado Paraíso en el Lejano Oriente Ruso... 

     Hoy, es por tanto, un día que tampoco olvidaremos nunca... Querida Familia: nuestros corazones, vuelan a vuestro lado.


jueves, 23 de marzo de 2017

Un mal trago...pero resuelto felizmente.

     Tras un fin de semana más largo de lo habitual, debido al Día del Padre y las jornadas festivas en Madrid, me disponía a comentar los sentimientos y reflexiones que me venían estos días a la mente. Pero, los planes se vieron de repente alterados.

     La de ayer, fue una noche de esas que a los padres, nos toca vivir una experiencia muy poco grata y de inexpresable angustia... Una de esas situaciones que se crean tratando de educar y cuidar a nuestros hijos. Cualquier padre y madre están siempre en alerta para tratar de evitar un posible accidente, debido a la incesante actividad de nuestros hijos; pero cuando estos se presentan, parece agotársenos el aire... 

     Anoche, tras su baño y mientras esperaba su cena en el lugar "más seguro" para ello, su trona; decidió levantarse para ir a buscar un libro (como si la película que reanudábamos de la noche anterior no fuera suficiente...), tropezándose y cayendo al suelo al tiempo que golpeaba con su rostro en la mesa pequeña del salón... Un simple segundo, le valió para acabar con la tranquilidad que reinaba tras una jornada en que era plenamente feliz y se comportaba de manera fabulosa, del mismo modo que suele hacerlo últimamente (cuando el cansancio aún no puede con ella). 

     Esa caída, causó una prominente e importante brecha en su ceja, que por descontado, sangraba en abundancia hasta que pudimos aplicarle presión en la herida, aliviándolo al tiempo con una toalla húmeda, mientras nos preparábamos ya para salir rápidamente de urgencias al hospital. Esos instantes de auténtico pánico, los vivimos con "tensa" serenidad, lo cual fue calmando de inmediato a nuestra pequeña y cada día más querida y tierna Lera... Parecía increíble su capacidad para afrontar esa situación (que desgraciadamente no ha sido la primera); pero nuestro nerviosismo también iba acompañado de algún otro posible daño, que en ese momento no podíamos descartar; a pesar de que ella nos decía no tener...incluso dolor! Trataba de consolarla y tranquilizarla, de forma inusitada por su serenidad...tratando de hablarla y jugando a su vez con ella, practicando asimismo ejercicios de memoria, para tener la certeza de que permanecía despierta y atenta, contestando a mis preguntas y corroborando que como esperábamos, unos puntos fueran suficientes (a pesar de la delicada ubicación de la herida). 

     Qué decir que, ya habituados a ello, ni tan siquiera se nos ocurriera acudir al centro de salud, desde donde siempre, tras la consiguiente espera, nos derivan al hospital más cercano...incluso en situaciones mucho más simples.

     Llegamos al hospital, donde de inmediato nos atendieron y nos emplazaron a la sala donde la esperaban dos enfermeras...y para sorpresa nuestra, la más experta de ellas, recordaba a nuestra hija de una situación parecida ocurrida hace ya algunos meses; poniendo en antecedentes al doctor (en este caso el cirujano) que debía suturar la herida, a quien comentaba aquella anterior ocasión en que Lera ni tan siquiera se quejó, movió ni derramó una sola lágrima (lo cual hasta a nosotros nos sorprendió y sobrecogió). En este caso, a pesar de que la herida era mayor, tampoco hizo ningún gesto que pusiera en dificultades a los médicos, a quienes sin duda alguna, conquistó por su entereza nuestra "rusita" (como así la recordaban y a buen seguro seguirán recordando...). Su actitud pareció volar por las urgencias, donde la saludaban (al tiempo que nos sorprendía nuevamente diciendo: "ahora vamos a cenar...porque me suenan las tripitas") con un adjetivo muy apropiado para ella...Valiente. 

     Sin duda, como hemos observado tantas veces; existen innumerables cosas que para Lera eran desconocidas...como para la inmensa mayoría de pequeños que han tenido que valérselas por si solos ante unos primeros años de vida en que no tenían a quienes confiar su suerte o necesidades más íntimas y básicas: pero lo que nos vuelve a mostrar, es que están hechos de otra pasta...y además de ser Supervivientes, ya nuestros Superhéroes, habían aprendido a ser Valientes y no tener Miedo; a pesar de que también la Seguridad y Confianza de tener unos papás incondicionales a su lado, les pueden permitir afrontar estas situaciones con mucha más fortaleza. 

     No puedo negar, que aunque la sangre no me hizo perder el rumbo y la serenidad; el incesante cúmulo de nervios estando ya sujetando sus manos en la camilla, me hicieron estar al borde del desvanecimiento; pero no podía permitírmelo sintiendo la seguridad que ella tenía sosteniendo la mano de su papá...y saberlo, me ayudó a mantener el tipo y poderle ofrecer mis palabras de aliento; pudiendo observar paso a paso como iban suturando la herida. Comprobar su entereza, me hacía meditar; y no dejaba de mirar atónito cómo nuestra hija no exteriorizaba el dolor...algo que es incluso poco habitual en los adultos. En ocasiones, me hace pensar que no siente dolor; pero es evidente que se trata de una aceptación de él, o que aprendió a convivir asumiéndolo como algo habitual, con una normalidad que hiela nuestros sentidos y nubla nuestra comprensión. 


     Su mayor preocupación era poco después, que quizás no podría ir al Cumpleaños al que esa misma tarde le habían invitado; pero como ya le decíamos, trataremos de recuperar de inmediato todas sus actividades (empezando hoy mismo), aunque quizás alguna a un ritmo más acorde a la situación... Y es que, su Coraje, sigue llamando poderosamente nuestra atención; y su Voluntad, hace que todo parezca más fácil.


     Tras la llegada a casa, ese no fue el único accidente doméstico; aunque sí el único en que se vio involucrada directamente Lera; que cenó de maravilla y casi de inmediato (por supuesto tras intentar hacer lo posible para no cerrar los ojos y así relajarse), logró conciliar el sueño, cediendo ante el empuje del cansancio, tras un día largo y extraño.

     A pesar de todo, hoy vuelve la rutina...aunque con un cuidado especial y una dedicación aún más exclusiva. Y hay cosas que no cambian...quiso desayunar en su trona habitual, sin tener reparos en recuperar la más absoluta normalidad.


miércoles, 15 de marzo de 2017

Tres años después...sigues velando por nosotros y visitando nuestrossueños.

     Tres años ha, nos dejabas... pero sólo puedo pensar e imaginar lo mucho que disfrutarías conociendo todo lo acontecido desde entonces; y la felicidad que encontrarías, a pesar de los no tan buenos momentos que hemos encontrado en el camino desde entonces. No habrías parado de ilusionarte con los nuevos proyectos y con la actualidad que rodea a tu familia, que tanto te quiere y añora...
     Hemos vivido una serie de experiencias muy íntimas y gratificantes estos últimos meses; pero como siempre, seguimos soñando...y ahí, te volvemos a encontrar. Como decía hace unos días Lera: "vamos a ir a despertar al abuelito...aunque sea solo un ratito; y yo me llevo los platillos". Bendita inocencia la de los pequeños...aunque estoy seguro que si hay algún modo en que pudiera conseguirse, sería precisamente así.

     Quiero pensar que cuando escribo estas líneas, lo hago también para ti...así pues, seguiré enviándote mensajes a través de ellas, para que siempre sepas cómo va todo: por si de otra manera no conseguimos que te lleguen las noticias...aunque a buen seguro que en nuestros sueños, continuas visitándonos y velando por todos nosotros; como siempre hiciste. Te queremos, abuelito Abilio...